
El cultivo de vegetales enriquecidos con hierro podría ser la mejor forma de combatir las deficiencias del mineral, según informó un grupo de científicos suizos.
Por medio de la ingeniería genética y del cultivo selectivo de este tipo de plantas, los productores pueden dar un gran paso contra un problema que afecta a 2.000 millones de personas en el planeta, escribieron en la publicación médica Lancet.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una quinta parte de los niños menores de 5 años y una quinta parte de las mujeres de los países en desarrollo padecen anemia por culpa de falta de hierro en sus dietas.
"Los altos índices de falta de hierro en el mundo subdesarrollado tienen enormes costes en términos económicos y de salud, incluyendo una mala gestación durante el embarazo, un bajo rendimiento escolar y una menor productividad", manifestaron los investigadores del Instituto Federal de Tecnología suizo.
La falta de hierro también es un problema en los países ricos, y por ejemplo en Reino Unido casi un 21% de las niñas y las mujeres padecen el problema, según añade el equipo.
Los expertos analizaron posibles estrategias para abordar el problema de la falta de hierro en la alimentación a escala mundial.
La carne rica en hierro es demasiado cara para mucha gente en los países en desarrollo, explicaron. Los suplementos de hierro en forma de pastillas son difíciles de distribuir en estas naciones, y muchas personas son reticentes a consumirlas.
Aunque reforzar con hierro alimentos como el trigo o el arroz ha funcionado bien, enriquecer genéticamente estas plantas preservaría una mayor cantidad del mineral durante su proceso.
No obstante, los alimentos manipulados genéticamente son ampliamente rechazados en muchos países.
"El uso de manipulación genética requiere, por supuesto, que se preste toda la atención necesaria a las preocupaciones que despierta", manifestó el doctor Francesco Branca, asesor regional de nutrición y seguridad alimenticia en la Oficina Regional Europea de la OMS.
Por medio de la ingeniería genética y del cultivo selectivo de este tipo de plantas, los productores pueden dar un gran paso contra un problema que afecta a 2.000 millones de personas en el planeta, escribieron en la publicación médica Lancet.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una quinta parte de los niños menores de 5 años y una quinta parte de las mujeres de los países en desarrollo padecen anemia por culpa de falta de hierro en sus dietas.
"Los altos índices de falta de hierro en el mundo subdesarrollado tienen enormes costes en términos económicos y de salud, incluyendo una mala gestación durante el embarazo, un bajo rendimiento escolar y una menor productividad", manifestaron los investigadores del Instituto Federal de Tecnología suizo.
La falta de hierro también es un problema en los países ricos, y por ejemplo en Reino Unido casi un 21% de las niñas y las mujeres padecen el problema, según añade el equipo.
Los expertos analizaron posibles estrategias para abordar el problema de la falta de hierro en la alimentación a escala mundial.
La carne rica en hierro es demasiado cara para mucha gente en los países en desarrollo, explicaron. Los suplementos de hierro en forma de pastillas son difíciles de distribuir en estas naciones, y muchas personas son reticentes a consumirlas.
Aunque reforzar con hierro alimentos como el trigo o el arroz ha funcionado bien, enriquecer genéticamente estas plantas preservaría una mayor cantidad del mineral durante su proceso.
No obstante, los alimentos manipulados genéticamente son ampliamente rechazados en muchos países.
"El uso de manipulación genética requiere, por supuesto, que se preste toda la atención necesaria a las preocupaciones que despierta", manifestó el doctor Francesco Branca, asesor regional de nutrición y seguridad alimenticia en la Oficina Regional Europea de la OMS.




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